CUIDA DE TI
Cuando pensamos en autocuidado lo más probable es que pensemos en el cuidado físico, en cuidar nuestra alimentación, en hacer más ejercicio o en beber más agua. Pero aunque cuidar de nuestro cuerpo físico sea algo esencial para nuestro autocuidado, hay otros campos que no puedes olvidar para encontrar tu bienestar general.
El cuidado hacia nosotras mismas implica estar atentas a lo que nos sucede, a lo que pensamos y a lo que sentimos. A sabernos proteger, a cuidar y mimar, y a sabernos validar. En definitiva, el autocuidado nos ayuda a lograr un estado de bienestar físico y psicológico.
¿Has probado alguna vez a dedicarte un día entero solo para ti?
¿Qué sensación tienes esos días en los que haces alguna actividad para ti, por muy pequeña que sea, o que involucre cuidarte, mimarte o consentirte?
Puede ser algo tan simple como ponerte una mascarilla en casa, darte un masaje en los pies, prepararte el té que más te gusta, con unas galletas y tomarlo tranquilamente en tu sitio favorito de casa, ir a la peluquería…
Cuando hacemos estas cosas le enviamos un mensaje a nuestro cerebro de.. ¡Me quiero, y me preocupo por ti!, y automáticamente el cerebro nos devuelve el favor con serotonina y sensación de bienestar.
Mucho se habla de lo importante que es cuidarse pero, ¿Qué es realmente el autocuidado? ¿Cómo podemos aplicarlo a nuestro día a día? ¿Es un acto egoísta?
El autocuidado no es egoísta, de hecho, es la manifestación más genuina de amor. El autocuidado es hacer esas cosas que te hacen sentir más tú.
El autocuidado se puede clasificar en 3 grandes grupos.
El autocuidado a nivel:
FÍSICO
EMOCIONAL
SOCIAL